La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, promulgó una ley de amnistía general que abre la posibilidad de liberar a dirigentes opositores, activistas, abogados, periodistas y otros ciudadanos detenidos por motivos políticos. La norma fue aprobada por el Parlamento y dispone la revisión inmediata de causas vinculadas a hechos de confrontación política ocurridos desde 1999.

La medida representa un giro en la política venezolana, luego de años en los que las autoridades negaron la existencia de presos políticos. El cambio se produjo tras la detención de Nicolás Maduro y la conformación de un gobierno de transición. Durante la promulgación, Rodríguez afirmó que la iniciativa busca abrir una etapa de reconciliación y convivencia democrática.
El texto contempla amnistía para casos relacionados con protestas, manifestaciones y procesos electorales, incluidos los episodios posteriores a las elecciones de 2024. Sin embargo, excluye a quienes hayan participado en acciones armadas con apoyo extranjero. Organizaciones de derechos humanos señalaron que el alcance real de la medida dependerá de la rapidez y la voluntad con que el sistema judicial aplique las liberaciones previstas.



