El acto por el Día de la Bandera en Rosario dejó este sábado una estampa que sintetiza la fractura en el oficialismo. La vicepresidenta Victoria Villarruel, quien ocupó un lugar diferenciado de Javier Milei en el escenario, permaneció de espaldas al presidente durante el Himno Nacional y dirigió su mirada hacia la bandera.

En sus declaraciones a la prensa, la titular del Senado reavivó la interna al cargar contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien la acompañó en el acto. “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”, afirmó Villarruel, quien consideró que la presencia del funcionario estuvo “totalmente de más” en una ceremonia que debía ser “un acto patrio, no un acto para apoyar a Adorni”.

El gesto de Villarruel no fue un hecho aislado. Según reportaron cronistas presentes, Milei no le dirigió el saludo a su compañera de fórmula al encontrarse en el evento, repitiendo el desplante que ya había tenido lugar durante el Tedeum del 25 de Mayo. La vicepresidenta también cuestionó no haber recibido una invitación formal: “No está bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Estamos en democracia, esto representa la bandera para todos los argentinos”. Con esta nueva escalada, el vínculo entre ambos mandatarios quedó relegado a instancias formales, sin señales de recomposición y con la interna oficialista más expuesta que nunca.
