El mandatario de Ucrania expuso los ejes de un plan de paz de 20 puntos elaborado junto a Estados Unidos, con el objetivo de poner fin a la invasión rusa. La iniciativa, según explicó, ya fue remitida a Moscú para recibir observaciones y se complementa con acuerdos bilaterales sobre seguridad y reconstrucción.
Entre los primeros puntos, el documento ratificó la soberanía ucraniana y propuso un acuerdo de no agresión con Rusia, acompañado por mecanismos de monitoreo de la línea de contacto, alertas tempranas ante violaciones y equipos técnicos para resolver incidentes. El esquema buscó establecer reglas claras para evitar una escalada militar.
El plan también contempló fuertes garantías de seguridad para Ucrania y fijó el tamaño de sus Fuerzas Armadas en tiempos de paz. En ese marco, Estados Unidos, la OTAN y países europeos asumirían compromisos similares al Artículo 5, con respuestas coordinadas ante una eventual agresión rusa y la reactivación de sanciones internacionales.

En el plano político y regional, la propuesta incluyó la adhesión de Ucrania a la Unión Europea en un plazo definido y un acceso preferencial al mercado europeo. Además, Rusia debería formalizar una política de no agresión hacia Ucrania y Europa en sus marcos legales internos.
El capítulo económico previó un ambicioso programa de reconstrucción, con un Fondo de Desarrollo de Ucrania para sectores estratégicos como tecnología, infraestructura energética e inteligencia artificial, además de inversiones internacionales y financiamiento de organismos multilaterales. El objetivo declarado fue reactivar la economía y atraer inversión extranjera.
Por último, el texto reconoció de facto la actual línea de contacto en regiones clave y planteó el despliegue de fuerzas internacionales, sujeto a aprobación interna en Ucrania. También incorporó un comité humanitario para el intercambio de prisioneros, la devolución de civiles detenidos y medidas para atender a las víctimas del conflicto, como parte de un cierre integral del enfrentamiento.



