Mendoza no apareció entre las provincias con alertas sanitarias ni con eventos epidemiológicos críticos en el último Boletín Epidemiológico Nacional. El reporte, correspondiente a la semana epidemiológica 14 de 2026, no registró en la provincia brotes ni incrementos significativos que requieran una intervención urgente.
Uno de los datos destacados del informe tiene relación con los arbovirus, como el dengue y el chikungunya. En el caso de esta última enfermedad, Mendoza contabilizó apenas 23 notificaciones y ningún caso confirmado, una cifra muy inferior a la registrada en provincias del norte argentino, donde se concentra la mayor circulación.

El documento también reflejó que la región de Cuyo mantiene una situación epidemiológica más estable respecto a otras zonas del país. Algo similar ocurre con la influenza, ya que la provincia no figura entre los principales focos de circulación viral detectados por el sistema de vigilancia nacional.
Mientras Mendoza quedó al margen de las alertas, el panorama nacional mostró fuertes aumentos en distintas enfermedades. El informe señaló un crecimiento marcado de casos de coqueluche, sífilis, leptospirosis e intoxicaciones por monóxido de carbono, además de un incremento en los reportes de intentos de suicidio y enfermedades respiratorias.
En relación con estas últimas, el sistema nacional notificó más de 152 mil casos de enfermedades tipo influenza, junto con miles de casos de neumonía y bronquiolitis en menores de dos años, lo que evidencia una alta circulación viral en distintas regiones del país.



