El Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires expresó su preocupación por las recientes modificaciones a la Ley de Etiquetado Frontal, señalando que estas representarán un retroceso en la protección de la salud y el derecho a una alimentación adecuada. En un comunicado, destacaron que los cambios a la normativa podrían generar confusión en los consumidores y debilitar las políticas de salud pública en Argentina. El mismo analiza las modificaciones introducidas a través de las disposiciones 11362/2024 y 11378/2024, destacando que estas representan un riesgo para la claridad del etiquetado alimentario.

La licenciada en Nutrición, Laura Salzman, presidenta de la institución, afirmó que “Las modificaciones introducidas a la ley, nos generan serias dudas sobre su capacidad para cumplir con estos objetivos. Por ejemplo, al relajar los requisitos de etiquetado y permitir una mayor flexibilidad en el uso de términos como “light” y “bajo en”, se corre el riesgo de generar confusión en los consumidores y de promover la elección de productos menos saludables.”
Impacto en la salud pública y la protección infantil

El Colegio también expresó su preocupación por los riesgos que las modificaciones representan para los más vulnerables, especialmente niños y adolescentes. La reducción de la edad límite para la protección frente a la publicidad de productos ultraprocesados y la permisividad en el uso de marketing dirigido a este público podría vulnerar sus derechos. Además, advierten que la eliminación de las declaraciones juradas sobre la composición nutricional de los alimentos afectará la transparencia y el control en el etiquetado.
Preocupación por la "falsa percepción" de los productos
Cinco entidades que promovieron la ley de etiquetado frontal, incluida la Fundación Sanar y FIC Argentina, se unieron a las críticas, señalando que la nueva normativa podría generar una "falsa percepción" de que productos no saludables son adecuados para el consumo. Esto se debe a la posibilidad de que productos con exceso de azúcares o sodio puedan llevar etiquetas como "light" o "fuente de vitaminas", lo que contradice el objetivo inicial de la ley, que era facilitar decisiones informadas.
Riesgos de confusión con los octógonos negros

Las organizaciones alertan que la coexistencia de los octógonos negros en productos con términos como "light" puede confundir a los consumidores. Esto se debe a que la nueva normativa se enfoca solo en los nutrientes añadidos, dejando de lado los nutrientes intrínsecos presentes en el producto. Según las entidades, esta modificación debilita el sistema de etiquetado y pone en riesgo la salud de los consumidores al permitir interpretaciones erróneas sobre el contenido real de los alimentos.



