El Ministerio de Salud decidió suspender el orden de mérito del reciente examen para aspirantes a residencias médicas tras detectar resultados sospechosos en el proceso. Además, reprogramará el cronograma y llamará a rendir nuevamente a los postulantes que hayan obtenido 86 puntos o más.
La medida surge luego de una investigación que identificó un patrón de desempeño irregular, con puntajes inusualmente altos que no coinciden con los antecedentes académicos de los candidatos. Normalmente, un diploma de honor de la Universidad de Buenos Aires alcanza entre 80 y 90 puntos en esta evaluación, pero en el ranking aparecen calificaciones superiores a 90, especialmente entre estudiantes con títulos de universidades extranjeras, quienes históricamente no figuraban entre los mejores 500 puestos.

En total, la situación afecta a 268 aspirantes: 149 con títulos de universidades extranjeras y 119 con títulos de universidades nacionales. Esta anomalía resulta llamativa, en especial porque en el mismo año el Ministerio corrigió una diferencia que perjudicaba a los médicos formados en Argentina, otorgándoles cinco puntos adicionales respecto a quienes estudiaron en el exterior.
Desde el Gobierno señalan que los puntajes obtenidos no son coherentes con el historial académico ni con los promedios de las carreras de los postulantes involucrados.
