Argentina descendió 11 posiciones en el ranking mundial de libertad de prensa elaborado por Reporteros Sin Fronteras y se ubicó en el puesto 98 en 2026, su nivel más bajo en los últimos 25 años.
El informe refleja un deterioro en las condiciones para el ejercicio del periodismo y se da en un contexto de creciente tensión entre el gobierno nacional y distintos sectores de la prensa.

Críticas al clima político y al vínculo con los medios
Según el reporte, desde la llegada al poder de Javier Milei se registran episodios reiterados de confrontación con periodistas y medios críticos.
La organización señala que “las injurias, la difamación y las amenazas” forman parte de un escenario que impacta directamente en la libertad de prensa.
Además, advierte que estas dinámicas se suman a problemas estructurales preexistentes como:
- la concentración de medios
- la falta de transparencia en la propiedad
- la precarización del trabajo periodístico
Medidas recientes y controversias
El informe coincide con una serie de decisiones recientes del Gobierno, entre ellas la restricción del acceso de periodistas acreditados a la Casa Rosada, medida que fue justificada oficialmente por razones de seguridad pero cuestionada por entidades del sector.
Este tipo de acciones, según distintas organizaciones, contribuyen a un clima más adverso para el ejercicio del periodismo.

Un retroceso que también es global
El deterioro no es exclusivo de Argentina. El informe 2026 de Reporteros Sin Fronteras indica que la libertad de prensa atraviesa su peor momento a nivel global en un cuarto de siglo.
Más de la mitad de los países evaluados se encuentran en situaciones consideradas “difíciles” o “muy graves”, impulsadas por:
- leyes más restrictivas
- criminalización del periodismo
- aumento de la presión política sobre los medios
Incluso países con democracias consolidadas, como Estados Unidos, registraron retrocesos en el ranking.
Un indicador con impacto político
Más allá de los números, el informe vuelve a poner en debate el estado de la libertad de prensa en Argentina y su evolución reciente.
La caída en el ranking refleja no solo un dato estadístico, sino también un escenario de creciente tensión entre el poder político y el periodismo, con efectos directos sobre la calidad democrática.
