Empezaremos explicando que las cáscaras de papa tienen los nutrientes necesarios para crear un abono completamente natural, orgánico, sencillo, económico y de fácil aplicación. Pero agregarlas directamente en la tierra después de pelar cada una de las piezas de este tubérculo, no es lo más recomendable.
Hay que tener en cuenta que muchas personas piensan que agregar la materia orgánica sin ningún tratamiento previo tendrá el mismo efecto, pero la verdad es que sí hay una amplia diferencia entre tratar este tipo de desechos orgánicos y simplemente agregarlos como una composta en bruto.
Es importante destacar que las plantas puedan beneficiarse con los nutrientes de las cáscaras de papa, hay que seguir un sencillo pero vital proceso para que esos restos no atraigan moscas o en el peor de los casos, se presente un olor fétido en el huerto o esos lugares en donde se encuentran los cultivos o especies que recibieron este abono orgánico.

Lo primero es secar por completo las cáscaras, solo hay que ponerlas a los rayos de sol por un día entero para que comiencen a deshidratarse. También se pueden cortar previamente en pequeños trozos.
Una vez que están secas y su estructura es un poco rígida, distribuye sobre la tierra de las plantas, procurando enterrar los trozos para evitar olores fétidos. Esto lo debes realizar por las tardes o noches, para que tengan tiempo de irse desintegrando y al día siguiente, los rayos de sol terminen de completar el proceso de poco a poco.
Cuando se entierra la materia orgánica se evitan olores desagradables, además al secar previamente las cáscaras ese olor será mucho más tenue, casi imperceptible, por lo que también los nutrientes como vitaminas B1, B3 y B6, y otros minerales como potasio, fósforo y magnesio, así como folato, ácido pantoténico y riboflavina, serán los encargados de fortalecer la tierra haciendo que las plantas sean más fuertes y tengan una bonita apariencia.


