Las autoridades de seguridad chilenas aseguraron que no existen denuncias ni evidencias de agresiones contra mendocinos o turistas argentinos en general como represalia por los incidentes ocurridos en Buenos Aires durante el partido entre Independiente y la Universidad de Chile en Avellaneda, suspendido por desmanes en la Copa Sudamericana.
El flujo de turistas se mantiene normal y se reforzaron las fiscalizaciones en pasos fronterizos y rutas principales para garantizar la seguridad de quienes cruzan hacia Chile.

Casos aislados y rumores
A pesar de la tranquilidad general, se registraron casos individuales que generaron alarma. Una familia de hinchas de Independiente decidió trasladarse de su residencia en Chile tras recibir amenazas aisladas.
También se reportaron advertencias sobre dejar los autos estacionados en la calle, debido a rumores en redes sociales sobre posibles ataques a vehículos argentinos.
Las autoridades chilenas precisaron que estos incidentes no están relacionados con represalias deportivas, sino con delitos comunes contra la propiedad, como robos en estacionamientos de centros comerciales.

Seguridad y medidas preventivas
Ante la circulación de rumores sobre supuestas venganzas de hinchas, se reforzaron las medidas de seguridad en pasos fronterizos y rutas, aunque el tránsito de turistas argentinos se mantiene estable.
El partido que desató los incidentes
El enfrentamiento entre Universidad de Chile e Independiente provocó la suspensión del partido luego de que hinchas arrojaran objetos y se produjeran enfrentamientos entre las barras. Un simpatizante chileno cayó desde un sector elevado y debió ser hospitalizado, y más de 80 personas fueron detenidas por los disturbios en el estadio Libertadores de América.
