Cinco pruebas para detectar la leche adulterada
La adulteración de la leche, como diluirla con agua o agregar químicos, puede provocar problemas digestivos, pérdida de nutrientes e incluso intoxicaciones. Aunque no siempre es fácil detectarla, existen métodos simples para hacerlo en casa:
1. Grumos al mezclar con agua:
La leche auténtica forma pequeños grumos. Si no lo hace, puede estar diluida.
2. Color muy blanco:
La leche natural tiene un tono blanco amarillento. Si es demasiado blanca, podría tener aditivos.
3. Gotas de yodo:
Si al agregar yodo la leche se vuelve azul o violeta, puede contener almidón.
4. Olor y sabor raro:
Un aroma dulce, rancio o un sabor ácido indica que algo no está bien.
5. Textura al agitar:
Si al agitar aparecen grumos visibles, puede haber harinas u otros espesantes.
Leé siempre la etiqueta y, ante dudas, consultá con profesionales. Tu salud empieza en lo que consumís.