El Frente de Sindicatos Unidos, que nuclea a más de 80 organizaciones gremiales, puso en marcha un plan de lucha federal en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, cuyo tratamiento está previsto para las sesiones extraordinarias del Congreso que comenzarán el 2 de febrero.
Según confirmaron desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la primera gran movilización en el interior del país se realizará en Córdoba, donde los sindicatos convocaron a una marcha para el jueves 5 de febrero. La protesta no solo buscará expresar el rechazo al proyecto oficial, sino también exigir al gobernador Martín Llaryora una postura más firme y crítica frente a la iniciativa del Ejecutivo nacional.
Rosario, segunda escala del conflicto sindical
La agenda de protestas continuará la semana siguiente en Rosario, con una jornada de lucha prevista para el lunes 10 de febrero. En ese caso, el foco estará puesto en rechazar de manera directa la reforma laboral, ante la posibilidad de que el proyecto avance en el Senado.
Las movilizaciones en Córdoba y Rosario forman parte de una estrategia más amplia que apunta a presionar a los gobernadores antes y durante el debate parlamentario, con el objetivo de evitar que la reforma laboral sea tratada en sesiones extraordinarias y trasladar la discusión al período ordinario, donde los sindicatos aspiran a presentar contraproyectos.
Rechazo sindical y advertencia por derechos laborales
Desde el movimiento obrero, los gremios justificaron su rechazo a la denominada Ley de Modernización Laboral, a la que califican como un “ataque a los derechos adquiridos” y una profundización de la precarización laboral.
En un comunicado conjunto, las organizaciones sindicales fueron contundentes:
“86 organizaciones sindicales reunidas en la sede nacional de la UOM expresamos nuestro enérgico rechazo al proyecto regresivo de reforma laboral impulsado por el gobierno nacional”, señalaron.
Además, anunciaron el inicio formal del Plan Nacional de Lucha contra la Reforma Laboral Regresiva, con acciones de resistencia en todo el país, y concluyeron: “El futuro del trabajo se decide con los trabajadores”.


