La cosecha de uva 2025 en Argentina presenta un panorama dispar según la región. Si bien el volumen total recolectado hasta fines de marzo supera las cifras del año pasado, las diferencias entre provincias marcan el ritmo de la campaña.
Las bodegas han recibido un volumen de uva significativamente mayor al del mismo período de 2024, reflejando un crecimiento porcentual positivo. Sin embargo, ese aumento no alcanza las proyecciones iniciales del sector vitivinícola.

En Mendoza, la principal provincia productora, se registró un fuerte incremento en la producción. El volumen cosechado supera ampliamente al del año anterior y ha sido clave para el repunte nacional. El buen rendimiento en esta zona contrasta con lo ocurrido en otras regiones.

Por el contrario, San Juan enfrenta una fuerte merma en su cosecha, atribuida a problemas fitosanitarios derivados de un brote de peronóspera, además de intensas lluvias que afectaron a los viñedos. La caída representa una reducción porcentual importante en comparación con 2024.
Hasta el momento, la producción total de vino y mosto indica una estabilidad relativa para el mercado interno, aunque todavía se espera la evolución de la cosecha en otras regiones y el impacto de los mercados internacionales. La situación reafirma que las condiciones climáticas y la sanidad de los cultivos continúan siendo factores críticos para el sector vitivinícola argentino.



