La alimentación influye en la respuesta inmunológica durante los días de bajas temperaturas. El sistema inmune se ve afectado por el encierro, la menor ventilación y la falta de sol.
La nutricionista Florencia Alfonzo explicó que la vitamina D disminuye por la baja exposición solar.
Los hábitos sedentarios y una alimentación desequilibrada pueden debilitar las defensas.

Una dieta adecuada aporta vitaminas C, A y D, zinc, antioxidantes y proteínas. La especialista indicó que una buena alimentación fortalece la microbiota y protege el intestino.
- El zinc se encuentra en semillas, legumbres y frutos secos.
- La vitamina C está presente en cítricos, frutillas, kiwi, pimientos y brócoli.
- Las proteínas fortalecen las defensas al formar anticuerpos y reparar tejidos. Las proteínas se hallan en carnes, huevo, lácteos, legumbres, tofu y frutos secos.
Se puede incorporar proteína con huevo duro, yogur, lentejas y frutos secos.
Las grasas saludables reducen la inflamación y ayudan al sistema inmunológico.

Estas grasas están en la palta, aceite de oliva, pescados, semillas y frutos secos.
El agua es necesaria incluso en invierno, aunque no haya sensación de sed.
Una buena hidratación mantiene húmedas las mucosas y ayuda a transportar nutrientes.
Las infusiones calientes, caldos y frutas con agua ayudan a mantener la hidratación.
