Los trabajadores docentes y no docentes de la Universidad Nacional de Cuyo (Universidad Nacional de Cuyo) vuelven a las calles en un contexto de fuerte tensión con el Gobierno nacional, en la antesala de la Marcha Federal Universitaria prevista para el 12 de mayo.
El reclamo se centra en el deterioro del poder adquisitivo, que según estimaciones gremiales y del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) ubica a los salarios en su nivel más bajo de los últimos 23 años. Para revertir esa caída, los trabajadores estiman que sería necesaria una recomposición cercana al 50%.
Un conflicto que se profundiza
Desde la marcha universitaria de 2024, el sistema de educación superior viene acumulando recortes presupuestarios y pérdida de financiamiento. En ese período, los salarios habrían retrocedido alrededor de un 32% en términos reales, afectando tanto a docentes como a personal no docente.
A esto se suma el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, lo que derivó en nuevas medidas de fuerza y en una escalada del conflicto en todo el país.

Paros y nuevas protestas
Las universidades nacionales iniciaron una semana de paro que se extiende entre el 27 de abril y el 2 de mayo, con suspensión total de actividades académicas. El objetivo es visibilizar la crisis y sumar apoyo de estudiantes y organizaciones sociales.
En paralelo, la marcha federal del 12 de mayo se perfila como el punto más alto de la protesta, con movilizaciones en distintas ciudades del país.
Un reclamo que trasciende lo salarial
Las organizaciones gremiales advierten que la situación no solo impacta en los ingresos, sino también en el funcionamiento general de las universidades públicas, afectando la investigación, la calidad educativa y los proyectos de extensión.
En ese marco, la UNCuyo se prepara para ser uno de los focos principales de una protesta que busca instalar el debate sobre el futuro de la educación pública en Argentina.
