El Departamento de Estado de Estados Unidos ha intensificado sus advertencias de viaje y aplicado nuevas restricciones desde el 14 de mayo, con el objetivo de que sus ciudadanos extremen las precauciones o, en algunos casos, eviten completamente viajar a determinados destinos. La actualización se basa en una evaluación de riesgos que contempla factores como el aumento de la criminalidad, conflictos armados y problemas de infraestructura.
Una de las advertencias más severas fue la emitida para Somalia, ahora catalogada en el Nivel 4: No Viajar. Las razones citadas son crimen, terrorismo, disturbios civiles, problemas de salud, piratería, secuestros y la limitada disponibilidad de servicios consulares. Incluso la Embajada de EE. UU. en Mogadiscio impuso restricciones de movimiento para su propio personal, lo que subraya la gravedad de la situación.
También se mantuvo la alerta de Nivel 4 para Rusia, en el marco de la guerra en Ucrania y el riesgo de detención arbitraria de ciudadanos estadounidenses. La capacidad limitada del gobierno de EE. UU. para brindar asistencia consular fue otro de los puntos señalados.
En el caso de Venezuela, el lenguaje utilizado fue incluso más drástico: se instó a todos los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales a “partir de inmediato”. Las advertencias incluyen detenciones injustas, tortura, terrorismo, secuestros y la aplicación arbitraria de leyes locales.

Myanmar (Birmania) también fue ubicada en el Nivel 4, debido a conflictos armados y otras amenazas.
Por su parte, Cuba y Uruguay fueron colocados en el Nivel 2: Ejercer Mayor Precaución. En el caso cubano se mencionó un aumento en los delitos menores, mientras que en Uruguay se aludió a riesgos de delincuencia.
En tanto, Trinidad y Tobago ascendió al Nivel 3: Reconsiderar el Viaje debido a la posibilidad de crimen, terrorismo y secuestros.
Además, se emitió una alerta específica para Perú sobre una huelga general de transporte programada también para el 14 de mayo de 2025, que podría provocar interrupciones significativas y manifestaciones en ciudades como Lima y Cusco. La Embajada de EE. UU. en Lima recomendó evitar las zonas de protesta y monitorear los medios locales.


