VENDIMIA EDUCATIVA

Estudiantes de Guaymallén producen su propio vino y suman experiencia técnica

Alumnos de una escuela agrotécnica participan en la cosecha, elaboración y envasado de vino como parte de su formación, integrando conocimientos productivos, históricos y laborales.

La comunidad educativa de la Escuela 4-025 Los Corralitos de Guaymallén inició en los últimos días una nueva edición de su experiencia anual de cosecha de uva y producción de vino, una práctica que involucra a estudiantes de quinto y sexto año como parte de su formación técnica.

El proyecto se desarrolla en una viña experimental dentro del establecimiento, donde los alumnos participan activamente del proceso productivo. Según explicó el director, Walter Arias, ya comenzó la recolección de uva malbec, mientras que en la cava de la escuela reposan los vinos elaborados en ciclos anteriores, incluyendo los correspondientes a la cosecha 2025, que describió como “muy fructífera”.

Durante el proceso, los estudiantes también experimentan con distintas técnicas, incluyendo el uso de barrica de roble americano y la producción de vino blanco, incorporada recientemente. La iniciativa se sostiene, además, con el aporte de la comunidad local, que colabora con botellas, corchos e insumos necesarios para el envasado.

 

Actualmente, los alumnos producen entre 200 y 300 botellas, integrando no solo conocimientos técnicos sino también aspectos culturales. En ese sentido, el diseño de las etiquetas forma parte del aprendizaje: en ediciones anteriores se abordaron referencias históricas como San Martín, mientras que este año el eje está puesto en los 90 años de la Vendimia.

El vino elaborado se presenta en distintos espacios, como la Expo Corralitos, donde también se exhiben otros productos desarrollados por los estudiantes, entre ellos mermeladas, berenjenas y escabeches.

Desde la experiencia estudiantil, el proceso abarca todas las etapas de la producción vitivinícola, desde la cosecha, verificación, pesaje, selección y molienda, hasta el envasado final. Además del aprendizaje técnico, la práctica se vincula con las oportunidades de inserción laboral, ya que los egresados obtienen el título de técnico agrario con especialización en enología.

Por su parte, desde el área docente destacaron que la formación incluye tanto prácticas artesanales como contenidos actualizados, orientados a facilitar la continuidad en estudios superiores o la inserción en el mundo del trabajo, especialmente en sectores vinculados a la industria del vino.