Esta última semana continuó el juicio que afronta Walter Bento desde hace varios meses. El exjuez federal y con competencia electoral está acusado de ser el jefe de una asociación ilícita que cobraba coimas a presos a cambio de ciertos favores judiciales, como obtener la libertad.
El exmagistrado ampliará su declaración indagatoria en la penúltima audiencia del 2023. Bento se sentará ante el tribunal el próximo miércoles 27 de diciembre y el juicio se pausará hasta que se retomen las audiencias a principios de febrero.
En tanto, continuaron declarando personal de la Justicia que se desempeñó en el Tribunal que fue comandado durante más de 15 años por el propio exjuez.
Bento y el Caso N°3
La defensa de Walter Bento había solicitado la semana pasada y aclaró que se tratará puntualmente del “Caso N° 3″, en el que se investigó el pago de un soborno de 722 mil dólares por parte del contrabandista Javier Santos Ortega para obtener su excarcelación y la de su socio Juan Carlos Molina. Según lo comunicado, también se someterá a preguntas, aunque tendrá el derecho a negarse si quisiera.
El llamado “Caso N° 3” tiene a Ortega preso por contrabando. El hombre de 50 años confesó haber pagado 722 mil dólares para obtener su libertad, mientras estaba detenido en una comisaría en mayo del 2021. La Justicia había llego hasta él en el marco de la investigación por coimas en Mendoza.
Por ese caso, la pareja de Molina, Priscila Contreras, declaró ante el Tribunal cómo fue que llegó Luciano Ortego (presunto organizador de la banda) a sus vidas. Molina trabajaba como administrativo para su primo Ortega. Cuando ambos cayeron presos, según su pareja, varios abogados comenzaron a tratar con la familia de ambos, pero particularmente con la de Ortega, quien era el que tenía recursos para pagar.

Contreras relató que, mientras los primos estaban presos hablaban con Ortega. Cuando trasladaron a Molina a la cárcel de Cacheuta, ella se encontró con Ortego en las puertas de los tribunales. “En el momento que lo llevan, veo a Ortego que dobla en el auto. Le explico la situación y me dijo que, si quería, podía ser abogado de Juan Carlos", recordó Contreras.
Ortego llegó a ser abogado de Molina, después de visitarlo en el penal de Cacheuta. Poco después, le pidió 1,5 millones de pesos de fianza que debía salir de su primo Ortega.
Me decía que si no pagaba no salía. El abogado era insistente
Priscila Contreras llevó dicho pedido a Javier Ortega, quien logró entregar la cantidad total. Luego, Molina recuperó la libertad. “No sé qué ocurrió con ese dinero, (Ortego) me dijo que tenía que ir rápido a pagar”, expresó. Este testimonio concuerda con otras pruebas existentes en Fiscalía que detallan el modo en que debía pagar las coimas Ortega.


