Desde este miércoles y hasta el 10 de abril, la Dirección General de Escuelas (DGE) lleva adelante el quinto Censo de Fluidez y Comprensión Lectora, que abarca a unos 315.000 alumnos de todas las escuelas de Mendoza, desde 2° grado de primaria hasta el último año de secundaria. Cada estudiante lee un texto en voz alta durante un minuto, permitiendo evaluar tanto la cantidad de palabras leídas como la prosodia.

El objetivo principal es reducir los niveles críticos de alfabetización, con la meta de que menos del 10% de los estudiantes terminen el año en esta condición. Los resultados se procesarán tras el censo y se darán a conocer en mayo, para que las escuelas puedan diseñar estrategias de mejora ajustadas a las necesidades de sus alumnos.
Este año, además de medir la fluidez, se realiza un análisis muestral de comprensión lectora, y para 2027 se planea ampliar la evaluación de comprensión a todos los niveles, siguiendo la misma metodología que la fluidez.
La DGE continuará con evaluaciones periódicas: a fines de septiembre y comienzos de octubre habrá un nuevo censo de lectura, y en octubre se evaluará matemática desde sala de 5 años, buscando reforzar la trayectoria educativa y detectar posibles dificultades de aprendizaje.
