Las facultades y dependencias de la Universidad de Buenos Aires (UBA) permanecen cerradas este miércoles por un paro total de actividades convocado por gremios docentes y no docentes. La medida profundiza el conflicto con el Gobierno nacional en medio de reclamos por presupuesto y salarios.
La protesta fue impulsada por sindicatos como ADUBA y APUBA, que cuestionan una reciente intimación oficial en la que se exigía garantizar la continuidad de las clases pese a la situación gremial. Desde el sector universitario interpretaron esa decisión como una presión indebida en un contexto de ajuste.
Escala la tensión con el Gobierno
El conflicto se agravó luego de que el Ministerio de Capital Humano solicitara a las universidades presentar un plan de contingencia para evitar interrupciones en el ciclo lectivo.
Desde el Ejecutivo sostienen que las instituciones deben asegurar el derecho a la educación, incluso frente a medidas de fuerza. Sin embargo, desde la comunidad académica remarcan que sin financiamiento adecuado no es posible garantizar el funcionamiento normal.

Reclamo por presupuesto y salarios
Referentes gremiales señalaron que la crisis actual responde a la falta de recursos y a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes.
También desde la conducción universitaria advirtieron que la situación impacta en múltiples áreas:
- Sueldos del personal docente y no docente
- Becas estudiantiles
- Funcionamiento básico de las facultades
En ese marco, sostienen que el Estado no está cumpliendo con la Ley de Financiamiento Universitario, lo que agrava el conflicto.
Nueva marcha en camino
Como parte del plan de lucha, los gremios confirmaron la realización de una Marcha Federal Universitaria el próximo 12 de mayo. El objetivo es visibilizar el reclamo y exigir la plena implementación de la ley.
El paro de este miércoles marca un nuevo capítulo en la disputa entre el Gobierno y el sistema universitario, en un escenario donde la educación pública y su financiamiento vuelven al centro del debate.
