Luego de que el gobierno nacional habilitara a universidades y hospitales públicos a cobrar por sus servicios a extranjeros no residentes, desde la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) aclararon que la medida no tendría impacto significativo en la institución debido a la baja matrícula de estudiantes internacionales.
El anuncio fue realizado este miércoles por el vocero presidencial Manuel Adorni, en el marco de una reforma migratoria impulsada por la gestión de Javier Milei. La iniciativa prevé, además, la expulsión de extranjeros con condenas judiciales.

Frente a esto, desde la UNCuyo señalaron que aún no se conocen los detalles concretos del decreto, ni cómo se aplicará el eventual cobro a quienes no residan en el país. No obstante, remarcaron que actualmente solo 164 de los 35.000 estudiantes que asisten a la universidad provienen del extranjero, una proporción mínima que no representa una carga significativa para el sistema.
Tendencia a la baja en estudiantes internacionales
Desde la Casa de Estudios explicaron que la mayoría de los alumnos foráneos que alguna vez eligieron Mendoza para estudiar eran chilenos, aunque esa tendencia ha disminuido notablemente en los últimos años. Los altos costos de vida, como el alquiler y los alimentos, han desincentivado la migración estudiantil hacia Argentina, incluso frente a sistemas educativos pagos como el chileno.

Además, en los Institutos de Educación Superior de la provincia no se registran estudiantes extranjeros. En algunos casos hay presencia de jóvenes pertenecientes a colectividades, pero que ya están radicados con sus familias en Mendoza y, por lo tanto, acceden a los mismos derechos que los estudiantes locales.
La medida no compensa el ajuste presupuestario
Desde la UNCuyo advirtieron que la eventual implementación del cobro a extranjeros no residentes no resolverá los problemas presupuestarios que atraviesa la universidad. Tras los recortes aplicados por el Ejecutivo nacional, las casas de estudio han reclamado mayores partidas para garantizar el funcionamiento de programas académicos, becas y el pago de salarios.

La universidad, al igual que otras instituciones públicas del país, fue parte de la masiva movilización en defensa de la educación superior pública y gratuita, realizada semanas atrás.
