Los jardines del rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) se transformaron en un vibrante mosaico cultural durante la decimotercera edición de su Festival Internacional. El evento, que reunió a más de un centenar de estudiantes de quince países de Latinoamérica y Europa, sirvió como una jornada de integración y despedida, donde los intercambistas compartieron lo mejor de sus costumbres a través de la gastronomía, la música y los juegos típicos.

Estudiantes provenientes de Alemania, Austria, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Italia, México, Suecia y Uruguay desplegaron stands con platos tradicionales y organizaron presentaciones de bailes para toda la comunidad universitaria. El vicerrector de la UNCUYO, Gabriel Fidel, destacó que estas ferias reflejan la identidad de los estudiantes y son una muestra del compromiso de la universidad con la internacionalización. "Valoramos mucho a los chicos que vienen porque interactúan con nuestros estudiantes, se hacen amigos y esas amistades quedan para siempre. En un mundo que siempre tiene que buscar unirse, la educación nos une", afirmó.

Fidel también resaltó la esencia del intercambio vivido en la feria: "Pude probar algunas de las comidas riquísimas y también disfrutar la música. Había recién una chica de Colombia que cantaba hermoso y ahora están bailando danzas argentinas folklóricas, de eso se trata". El festival se consolida así como una tradición anual que cierra el ciclo académico de los estudiantes de intercambio, fomentando lazos que trascienden las fronteras.



