La Universidad Nacional de Cuyo finalizó su quinta evaluación externa, una instancia clave dentro de su proceso de Autoevaluación Institucional (AEI). Con este avance, se convierte en la única universidad argentina en completar un ciclo tan extenso de revisión de su funcionamiento y en la institución con mayor cantidad de autoevaluaciones realizadas a nivel nacional.
Un proceso integral para medir calidad y planificación
La AEI es un mecanismo que permite revisar en profundidad el desempeño de la universidad en docencia, investigación, extensión, vinculación, bienestar universitario y gestión. El período evaluado en esta oportunidad abarca de 2014 a 2022, una etapa atravesada por transformaciones internas y un escenario nacional en el que crecen los debates sobre el rol y la calidad de las universidades públicas.
Este proceso comienza con un análisis interno y continúa con una evaluación externa realizada por especialistas de otras universidades del país, coordinados por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). En esta edición, se tuvieron en cuenta los objetivos del Plan Estratégico 2030 y las recomendaciones surgidas de la cuarta autoevaluación.

Principales desafíos detectados
El análisis permitió identificar áreas críticas que afectan el funcionamiento cotidiano. Entre ellas, se destacan las dificultades presupuestarias, que en los últimos años se profundizaron y repercuten en cuestiones como la carga horaria docente frente a grupos numerosos o las demoras en el mantenimiento y mejora de la infraestructura.
Las encuestas realizadas a estudiantes y graduados también señalaron demandas vinculadas con la actualización de contenidos, la calidad de la enseñanza y la necesidad de crear nuevas propuestas académicas.
Participación amplia y mirada transversal
El proceso de evaluación involucra a todos los sectores de la universidad: Rectorado, Facultades, Institutos, Colegios, espacios de salud y medios de comunicación. Además, incorpora enfoques transversales como sostenibilidad y perspectiva de género. La información obtenida servirá para ajustar la planificación institucional y orientar decisiones futuras.
Durante los días de trabajo, el comité evaluador —integrado por representantes de universidades de La Plata, el Centro de la Provincia de Buenos Aires, Tucumán, Misiones, la Patagonia San Juan Bosco y Mar del Plata— mantuvo reuniones, entrevistas y recorridos con autoridades, docentes, estudiantes, egresados, gremios y organismos asociados.
Un informe que marcará la agenda de los próximos años
El proceso concluirá con una reunión formal entre el comité evaluador y las autoridades universitarias. El informe final, de más de 600 páginas, reúne un diagnóstico integral organizado en cinco secciones: análisis del entorno institucional, misión y visión, revisión histórica y metodológica, propuestas de mejora y un estudio detallado de cada una de las funciones de la UNCUYO.
Este documento servirá como insumo central para definir prioridades, repensar políticas y fortalecer las líneas estratégicas que guiarán el desarrollo de la universidad en los próximos años.
