Los salarios registraron en octubre un aumento del 2,5%, levemente por encima de la inflación mensual, que fue del 2,2%, según datos oficiales. Si bien el resultado marca una mejora en términos reales, la recuperación del poder adquisitivo aún no logra consolidarse y se mantiene en un escenario de equilibrio frágil.
El desempeño de octubre fue positivo, aunque la evolución de los últimos meses muestra que los ingresos todavía no alcanzan a recuperar plenamente los niveles previos. Además, la inflación de noviembre volvió a ubicarse en torno al 2,5%, lo que vuelve a poner presión sobre los salarios y obliga a seguir de cerca si los ajustes logran sostenerse por encima de los precios.

De cara a 2026, las perspectivas podrían mejorar si se confirma una desaceleración sostenida de la inflación. En ese escenario, los salarios, especialmente en el sector privado, tendrían margen para acercarse gradualmente a los niveles anteriores a la crisis.
El informe también alertó sobre el mercado laboral: el empleo privado no registrado continúa en expansión, mientras que el empleo formal muestra señales de estancamiento. En este contexto, una eventual reforma laboral y un año sin tensiones electorales podrían favorecer la formalización del empleo y una recuperación más firme de los ingresos.
