Este sábado se llevó a cabo la audiencia pública en Malargüe que sirvió como el punto de partida para la aprobación de Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO). Por esto, los oradores que participaron expresaron su apoyo al desarrollo de la minería e incluso la comunidad mostró una positiva recepción.
La iniciativa fue presentada por la ministra de Ambiente y Energía, Jimena Latorre, por los subsecretarios de Ambiente, Leonardo Fernández, y de Energía, Jerónimo Shantal, Emilio Guiñazú, director de Impulsa Mendoza SA. Además, las autoridades municipales se mostraron a favor de desarrollar la etapa de exploración y prospección de los 34 proyectos mineros.
La audiencia pública comenzó con los discursos de Celso Jaque, intendente de Malargüe, y Jimena Latorre, luego siguieron los subsecretarios Leonardo Fernández de Ambiente y Gerónimo Shantal de Energía. Cuando llegó el turno de Emilio Guiñazú, explicó por qué se quiere desarrollar este compendio de proyectos mineros en Malargüe, destinados a explorar la posibilidad de explotación de cobre.
Señaló que Mendoza necesita nuevos vectores de crecimiento. El empleo privado no se desarrolla, no alcanzan los recursos del estado, y el petróleo entró en una meseta de crecimiento. “Dentro de poco nos van a empezar a sobrar mendocinos, no nos podemos dar ese lujo”, aseguró Guiñazú.
Además, comentó que la provincia está atravesada por las fajas metalogénicas más grandes del mundo: El Teniente (Chile) la mina subterránea de cobre más grande del mundo está ubicada misma faja geológica que ahora se intenta estudiar. “Es un potencial geológico, necesitamos explorar, sin exploración no hay minería posible”.
Sobre los recursos naturales, aseguró que en el diseño del Distrito Minero –que tiene una extensión de 18.000 km2- se ha tenido en cuenta el hecho de excluir la cuenca del río Atuel de sus límites, así como las áreas naturales protegidas, el parque provincial Laguna del Atuel, Payunia y Llancanello.

Impacto y ventajas de la exploración minera mediante 34 proyectos
Guiñazú explicó que esta metodología tiene sus ventajas. Una de ellas es que permite un proceso de exploración homogéneo, ya que si cada uno hubiese realizado una propuesta diferente, el trabajo de evaluación de la autoridad de aplicación y el tratamiento legislativo hubiera sido imposible. También se reducen los impactos ambientales, porque se facilita trabajar eficientemente en tareas de control.
El director de Impulsa Mendoza destacó que cada uno de los elementos del ambiente fue estudiado por separado: glaciares, cursos de agua, arqueología, paleontología, los puesteros, los caminos de trashumancia y se dividió el MDMO en áreas de baja, media alta y muy alta sensibilidad por el impacto que generaría.
El 96% del impacto en la etapa de exploración y prospección es bajo y medio.
Sin embargo, el impacto más alto estaría dado en algunas zonas donde por el movimiento de suelo podría perderse algún tipo de fauna, y alterarse el paisaje. En tanto, sobre la actividad de los puesteros, según indicaron especialistas que disertaron junto a Guiñazú y que se encargaron de realizar un mapeo de estas consecuencias, ya se los ubicó en el terreno y se realizará con ellos un plan de manejo para abordar esta situación.
Por su parte, a la audiencia pública asistieron alumnos, egresados y profesoras de la escuela técnica minera de Malargüe, quienes se afirmaron que no quieren irse del departamento, sino que quieren ejercer lo que aprendieron.
También hablaron a favor del desarrollo de la minería las legisladoras malargüinas Jimena Cogo (LUM) y Yésica Lafferte (UCR) y diversos comerciantes, dueños de Pymes, profesionales relacionados con la industria minera o con industrias que puedan ser beneficiadas con inversiones indirectas derivadas del desarrollo de estos proyectos.



