El gobierno de Chubut intensifica las labores de control y extinción de incendios forestales en la región cordillerana, donde más de 6.800 hectáreas han sido afectadas. En este contexto, más de 100 combatientes trabajan intensamente en los sectores más críticos para contener el fuego y evitar su propagación. La Secretaría de Bosques ha emitido un informe técnico detallando el avance de los focos ígneos y las acciones desplegadas en la región.
El Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) de Chubut ha confirmado que el incendio iniciado en las inmediaciones de la Escuela N° 9 de Epuyén está contenido, habiendo afectado 3.530 hectáreas de arbustos, matorrales, pastizales, plantaciones y bosque nativo. Aunque el fuego presenta escasa actividad, un equipo de torreros y personal técnico se enfoca en tareas de observación y monitoreo para prevenir rebrotes.
Sin embargo, la situación es más crítica en la zona de El Pedregoso, en El Hoyo, donde se detectaron seis focos simultáneos en la madrugada del miércoles. Estos focos afectan pastizales, matorrales y bosque nativo. En el lugar, los más de 100 combatientes de distintas bases, junto con dos aviones hidrantes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), están trabajando arduamente para evitar que las llamas se expandan aún más.

Además, el incendio en la zona de La Batea, en jurisdicción de Atilio Viglione, sigue activo y ha consumido 3.300 hectáreas de vegetación. Durante la jornada del miércoles, brigadistas y personal de seguridad se distribuyeron en distintos sectores para reforzar los trabajos y ampliar las líneas cortafuegos con maquinaria del SPMF y Vialidad Provincial. También se realizaron tareas de enfriamiento para evitar la propagación de las llamas.
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) está monitoreando los incendios desde el espacio, utilizando imágenes satelitales para proporcionar información clave para la gestión de emergencias. Actualmente, se están observando cinco grandes incendios en la franja que limita con Chile, desde Neuquén hasta Chubut.
Las autoridades mantienen el monitoreo constante ante las condiciones climáticas y el riesgo de nuevos focos ígneos, con especial atención en la seguridad de las comunidades cercanas y la preservación del ecosistema.


