Durante los meses de marzo y abril, se pondrá en marcha en Mendoza el Censo de Fluidez y Comprensión Lectora 2026, una instancia de evaluación que alcanzará a estudiantes de nivel primario y secundario en todo el sistema educativo, tanto en escuelas públicas como privadas.
La iniciativa forma parte del Plan Estratégico de Alfabetización y apunta a relevar información precisa sobre el desempeño en lectura, con especial énfasis en la fluidez y la comprensión, dos dimensiones consideradas centrales para el desarrollo académico.
El operativo se estructura en dos etapas: una evaluación muestral, que ya comenzó esta semana, y una instancia censal que se extenderá desde el 25 de marzo hasta el 10 de abril. En esta segunda fase, la medición abarcará a la totalidad de los estudiantes desde segundo grado de primaria hasta el último año del secundario.
En el caso de la muestra, se evaluará a estudiantes de tercer y sexto grado del nivel primario y a primer año del nivel secundario, seleccionados en instituciones específicas. Este primer relevamiento permite obtener indicadores preliminares sobre el estado de la comprensión lectora y ajustar los dispositivos de evaluación.

Según se detalla en el cronograma oficial, el esquema se repetirá en una segunda instancia hacia fin de año: la muestra se realizará del 28 de septiembre al 2 de octubre, mientras que el censo tendrá lugar entre el 5 y el 16 de octubre, consolidando así un seguimiento a lo largo del ciclo lectivo.
Uno de los ejes del operativo es generar un diagnóstico continuo que permita identificar dificultades de aprendizaje vinculadas a la lectura. En ese sentido, la información recolectada busca visibilizar los niveles de desempeño y detectar situaciones de mayor debilidad, especialmente en estudiantes con menor dominio de habilidades lectoras.
La evaluación contempla tanto la fluidez lectora —relacionada con la velocidad, precisión y entonación— como la comprensión, entendida como la capacidad de interpretar y procesar textos. Ambos indicadores son considerados claves para el desarrollo educativo y la trayectoria escolar.
El relevamiento será implementado por los equipos directivos de cada institución, que tendrán a su cargo la organización y aplicación de las pruebas en el ámbito escolar, en el marco de un operativo que apunta a construir una base de datos amplia sobre el estado de la alfabetización en la provincia.


