Un reciente informe elaborado por el Observatorio de Argentinos por la Educación, titulado Índice de Resultados Escolares (IRE) de primaria: “Evolución y análisis por departamento”, revela una preocupante disparidad en los resultados educativos de los alumnos de primaria en Argentina, con especial foco en Mendoza. Aunque la mayoría de los estudiantes logran llegar al 6° grado en la edad correspondiente, una proporción significativa no alcanza los conocimientos básicos esperados en áreas clave para su formación. A nivel nacional, un 94% de los estudiantes logran completar la primaria en tiempo, pero solo el 45% de ellos lo hacen con los aprendizajes mínimos requeridos. En Mendoza, los números son aún más bajos: el 93% de los alumnos llega al 6° grado en tiempo, pero solo el 43% lo hace con los conocimientos adecuados.
El informe también presenta una mirada detallada sobre las variaciones dentro de la provincia. Según los datos de la cohorte 2018-2023, los departamentos con mejores resultados en cuanto a alumnos que llegan al 6° grado en tiempo y con los conocimientos necesarios son Ciudad de Mendoza (53%), General Alvear (52%) y La Paz (51%). En cambio, departamentos como Las Heras (28%), Tunuyán (30%) y San Carlos (35%) están entre los peores posicionados en la provincia. Esta disparidad refleja las desigualdades regionales en cuanto a calidad educativa y acceso a recursos.
A pesar de que en Mendoza se ha logrado un aumento en la proporción de alumnos que completan la primaria en tiempo (el porcentaje pasó del 86% en 2016 al 93% en 2023), la situación con respecto a los aprendizajes es más compleja. A nivel nacional, el porcentaje de estudiantes que logran llegar al 6° grado con los aprendizajes esperados en Lengua y Matemática ha mostrado una caída preocupante en los últimos años. En Mendoza, este indicador se redujo del 48% en 2016 al 43% en 2023, lo que pone de manifiesto la necesidad de revisar las estrategias educativas y los apoyos a los estudiantes que enfrentan dificultades.

Uno de los factores determinantes en estos resultados es el nivel socioeconómico (NSE) de los estudiantes. La relación entre un NSE bajo y el rendimiento académico es evidente, como indican tanto las pruebas nacionales como los especialistas. Las condiciones del hogar, la disponibilidad de recursos educativos y el ambiente familiar juegan un papel fundamental en el aprendizaje. Además, los efectos de la pandemia en las cohortes más recientes han exacerbado las dificultades de muchos estudiantes, especialmente aquellos de sectores más vulnerables, quienes arrastran un déficit educativo que resulta difícil de recuperar.
Uno de los factores clave a abordar es el alto nivel de ausentismo, que impacta negativamente en el desempeño de los estudiantes. Desde la DGE se ha trabajado para mejorar la permanencia escolar, reduciendo tanto la repitencia como el abandono. Entre 2018 y 2022, el abandono escolar disminuyó un 9,3% en el país, y Mendoza logró una de las mayores mejoras, pasando del 30,7% al 17,4%. Además, el Sistema de Alerta Temprana (SAT) implementado en la provincia ayudó a evitar que 4.500 estudiantes abandonaran la escuela este año.

De esta forma entonces el informe refleja una mejora en la llegada de los estudiantes al 6° grado en la edad esperada, pero pone en evidencia la gran brecha entre cumplir con el tiempo teórico y alcanzar los conocimientos fundamentales. Para que el sistema educativo sea verdaderamente inclusivo y equitativo, es crucial abordar las desigualdades sociales y territoriales que afectan la calidad del aprendizaje de los niños, garantizando que todos los estudiantes puedan terminar la primaria con las competencias necesarias para su futuro educativo.


