El proyecto de reforma laboral enviado por Javier Milei introduce un esquema escalonado para el pago durante las licencias médicas, diferenciando según el origen de la enfermedad o accidente. El debate sobre esta modificación se intensifica ahora en la Cámara de Diputados.
Cómo funciona hoy la licencia por enfermedad
La Ley de Contrato de Trabajo (LCT) garantiza el 100% del salario durante las licencias por enfermedad o accidentes fuera del ámbito laboral. La duración depende de la antigüedad:
Menos de cinco años en la empresa: hasta 3 meses de licencia paga.
Cinco años o más: hasta 6 meses de salario completo.
Actualmente, no se distingue el origen de la enfermedad y el trabajador conserva el puesto durante la licencia. El sistema exige comunicación formal y certificado médico, mientras que la empresa debe pagar íntegramente dentro de los plazos legales.
Qué propone la reforma laboral
El texto aprobado por el Senado modifica el esquema de pago según la causa de la incapacidad:
50% del salario: si la enfermedad o accidente surge de una “actividad voluntaria y consciente de riesgo”, como lesiones deportivas recreativas.
75% del salario: para enfermedades comunes o accidentes imprevistos, sin conducta riesgosa.
Los plazos de tres o seis meses se mantienen según la antigüedad, pero el ingreso ya no sería completo. Además, el empleador podrá:
Solicitar certificados médicos más detallados.
Ordenar controles propios.
Acudir a juntas médicas en caso de disputa, con costo a cargo de la empresa.
Un cambio de lógica
La reforma rompe con el modelo actual, donde el salario se paga íntegramente sin evaluar la causa de la enfermedad. Ahora, el monto dependerá de la calificación de la incapacidad, lo que genera debate:
Críticos: alertan sobre mayor litigiosidad y discrecionalidad, además de incertidumbre económica para trabajadores enfermos.
Oficialismo: defiende el cambio como una medida para desalentar ausentismo injustificado y equilibrar costos empresariales, incentivando responsabilidad y productividad.
El proyecto continúa su tratamiento en la Cámara de Diputados, donde podrían introducirse cambios antes de la sanción definitiva. El capítulo de licencias médicas se perfila como uno de los puntos más sensibles y polémicos de la reforma.
