La conferencia de prensa previa al duelo entre La Rochelle y Toulon no fue una más. Allí, el joven Oscar Jégou enfrentó por primera vez las preguntas vinculadas a la denuncia por abuso sexual en Mendoza, ocurrida hace 14 meses y que también involucró a su compañero Hugo Auradou.
Con apenas 22 años, el tercera línea del seleccionado francés reconoció que el episodio marcó su carrera, pero buscó despejar cualquier duda sobre su presente: “Estoy concentrado en el rugby y en el club. Todo lo demás ya no tiene relevancia”, afirmó.
Desde su regreso a Francia, Jégou disputó 22 partidos oficiales: 17 con La Rochelle y 5 con el combinado nacional durante el Seis Naciones. Para el jugador, la continuidad en cancha fue una manera de reafirmar su vigencia: “Lo ocurrido me dio energía extra para demostrar que sigo en mi mejor nivel”.

Uno de los puntos que más destacó fue haber podido realizar una pretemporada completa este año, a diferencia de 2024 cuando permaneció detenido en Mendoza. “El simple hecho de estar con el grupo desde el inicio facilita mucho el trabajo”, remarcó.
Un antes y un después para la selección francesa
El caso generó impacto también en la Federación Francesa de Rugby. Durante la última edición del Seis Naciones y la gira por Nueva Zelanda, el entrenador Fabien Galthié implementó un código disciplinario más severo para todo el plantel.
La normativa incluyó controles estrictos de alcohol y una serie de pautas de comportamiento fuera de la cancha. “La imagen de la selección es fundamental. El riesgo cero no existe, pero los jugadores tienen la obligación de respetar las reglas”, explicó el técnico.


