La rápida acción de los bomberos voluntarios de Villa Domínico evitó una tragedia. Una niña de dos años, que había sufrido una convulsión y broncoaspiración, llegó al cuartel sin signos vitales. Gracias a la inmediata respuesta del personal, que aplicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y la maniobra de Heimlich, la pequeña logró ser estabilizada y recuperó sus signos vitales.
La abuela de la menor, en estado de shock, solicitó ayuda en la calle, y por una afortunada coincidencia, un bombero fuera de servicio la asistió, llevándola rápidamente al cuartel. Allí, el equipo de bomberos trabajó contra reloj, realizando las maniobras de reanimación hasta la llegada del SAME.
La niña fue trasladada a un hospital local, donde se recupera favorablemente. Este incidente destaca la importancia de la preparación y la rápida respuesta de los servicios de emergencia.



