Sin lugar a dudas, el mate es compañero de la vida diaria de mucha gente, en el trabajo, estudiando o simplemente como parte de una charla en familia o amigos. Ante esto, tendremos que tener en cuenta que una parte fundamental de esto es la limpieza de la bombilla, tú tienes que hacerlo a diario. Si no lo haces, tu bebida adquirirá un sabor extraño y muy posiblemente podrá llegar a estropearse.
¿Cómo empezamos? En un primer momento puedes utilizar de forma rápida un cepillo que te permita terminar con la suciedad incrustada, pero de forma superficial. Seguidamente aclaras con agua la bombilla. Puede ser un remedio rápido, pero no precisamente el más aconsejable.
Posteriormente, buscamos un recipiente lo suficientemente grande como para introducir tu bombilla dentro. La llenaremos de agua de forma que, al introducir tu bombilla de mate, esta quede completamente cubierta con el agua.
Asimismo, ponemos el agua a fuego lento y se deja hervir. Se aconseja añadir un puñado de sal al agua y taparla mejor, para que conserve el calor y la temperatura mientras hierve de forma lenta y gradual.

Luego, introducimos la bombilla en el agua hirviendo con sal. La dejamos reposar durante algunos minutos. Ya verás como el agua va tomando un color oscuro, lo que significa que la bombilla está soltando toda la suciedad que tenía incrustada dentro del mate utilizado.
¿Cómo seguimos? Una vez que pasen unos 4-5 minutos, extraemos la bombilla del agua y la secamos con un paño suave. Entonces es cuando se puede realizar la primera limpieza con éxito: cepillo y jabón. Ahora sí que quedará completamente limpia.
Finalmente es necesario asegurarnos que al limpiar tu bombilla de mate se ha enjuagado bien para que no adquiera otros sabores que puedan modificar el gusto de la yerba del mate.


