Los inversores no muestran preocupación por los vencimientos en dólares previstos para el 9 de enero, que alcanzan los USD 4.200 millones. La mayor parte corresponde a deuda privada y existen planes alternativos para cubrirla, desde préstamos con bancos del exterior hasta swaps con Estados Unidos y China.
En ese marco, el mercado ya contempla otras fuentes de dólares: una posible emisión de Bonares por USD 1.000 millones, la liquidación parcial de divisas por parte de empresas con obligaciones negociables y el ingreso de USD 700 millones por concesiones de represas hidroeléctricas. Las compañías cuentan con seis meses para liquidar, mientras se evalúa si habrá incentivos para acelerar el proceso.
Con el frente de enero prácticamente despejado, el escenario favoreció una toma de ganancias típica de fin de año. A esto se sumó el contexto externo: la baja global del dólar abarató el crédito y empujó al alza a materias primas y oro, un combo que fortaleció las reservas. Con el oro en USD 4.535, la tenencia del Banco Central subió 73% en el año, lo que equivale a USD 3.900 millones. Hoy el metal representa USD 9.000 millones de los USD 43.000 millones totales, pasando del 15% al 20% de las reservas.

También hubo novedades en depósitos en pesos. Comenzó a regir la normativa que permite a los Fondos Comunes de Inversión colocar hasta 70% en plazos fijos tradicionales y precancelables, lo que derivó en más liquidez para los bancos y mejor capacidad prestable. Con tasas cercanas al 28,55% nominal anual, las entidades ofrecieron préstamos personales para precancelar deudas previas, un alivio para consumidores y empresas.
En el mercado cambiario, los importadores elevaron el volumen operado en el MLC a USD 646 millones, sin impacto en el dólar mayorista, que se mantuvo en $1.451. La consultora F2, señaló que los depósitos del Tesoro en el BCRA subieron USD 32 millones el viernes, aunque la dinámica cambiaria no mostró presiones adicionales. Además, destacó datos del : mejoró la cuenta corriente con un tipo de cambio real más depreciado, aunque sigue siendo clave el ingreso de dólares financieros para fortalecer reservas.
Con pocas ruedas por delante para cerrar el año, el mercado espera jornadas calmas y alzas selectivas, sin señales de euforia ni de tensión. El mensaje que dejó la semana fue claro: confianza, previsibilidad y foco en el escenario externo.



