El mercado laboral argentino atraviesa una etapa de tensiones marcadas por la caída de la actividad económica y una creciente brecha entre las expectativas de los profesionales y las posibilidades reales de las empresas. Según un informe de la consultora de recursos humanos Michael Page, el sistema corporativo muestra una fuerte desconexión entre lo que demandan los trabajadores y lo que las organizaciones pueden ofrecer.
La Guía Salarial 2026, basada en más de 1.900 encuestas a empresas y candidatos, indica que el 60,6% de las compañías proyecta expandirse, aunque solo el 30% prevé aumentar su dotación de personal, una caída respecto del año anterior. Este crecimiento limitado se da en un contexto donde las decisiones de contratación son cada vez más selectivas y enfocadas en el impacto directo en el negocio.

El informe señala que el 84,8% de las empresas prioriza posiciones estratégicas, mientras crecen las contrataciones temporales vinculadas a proyectos específicos. Este escenario responde a una estrategia de control de costos y mayor eficiencia operativa.
Uno de los principales problemas identificados es la brecha salarial. Solo el 29% de los profesionales se muestra conforme con su salario, mientras que el resto considera insuficientes sus ingresos. A su vez, el 58% exigiría aumentos superiores al 20% para cambiar de empleo, pero apenas el 8% de las empresas está en condiciones de otorgarlos.
En este contexto, el 70% de las compañías reconoce que las pretensiones salariales están fuera de presupuesto, lo que complica los procesos de contratación y retención de talento. A pesar de esto, la remuneración ya no es el único factor decisivo: más del 50% de los trabajadores afirma no ver oportunidades de desarrollo en sus empleos actuales.
Las expectativas laborales también han cambiado. El 94% de los candidatos busca beneficios personalizados, como cobertura de salud, flexibilidad laboral, vacaciones adicionales y bonos. Además, el 78% rechaza trabajos 100% presenciales, priorizando esquemas híbridos o remotos, mientras que el 71% de las empresas aún ofrece paquetes estandarizados, profundizando la distancia con el talento.
Finalmente, el estudio advierte sobre una creciente escasez de perfiles calificados en áreas como finanzas, tecnología, ingeniería y marketing. Aunque el 35,4% de las empresas reporta dificultades para encontrar profesionales, también se valora cada vez más la combinación entre habilidades técnicas y competencias blandas como liderazgo, adaptabilidad y pensamiento estratégico.
