El Banco Central decidió acelerar la absorción de pesos mediante una suba de 3,5 puntos en los encajes bancarios, lo que derivó en un nuevo salto de las tasas de interés. Los bancos compiten por atraer depósitos, llegando a ofrecer más de 60% anual en la tasa TAMAR, un nivel que hasta hace poco se consideraba un techo.
La medida tiene como objetivo contener las tensiones cambiarias y garantizar la participación de las entidades en la licitación de bonos del Tesoro, ya que podrán usarse para integrar los nuevos encajes. Al mismo tiempo, el oficialismo busca evitar que la crisis política y financiera golpee el precio del dólar en la recta final hacia las elecciones del 7 de septiembre en Buenos Aires.

En paralelo, los mercados reaccionaron a los audios de Diego Spagnuolo, ex titular de la ANDIS, sobre supuestas coimas en licitaciones. Aunque el lunes hubo fuerte caída en acciones argentinas, ayer se registró un rebote de hasta 4% en Wall Street, mientras que el riesgo país se mantuvo arriba de los 800 puntos básicos.
Para los inversores, la gran incógnita es cuánto incidirán los escándalos en las chances electorales de La Libertad Avanza. Según analistas, una derrota ajustada en el bastión kirchnerista bonaerense podría ser leída como un resultado favorable para el Gobierno de cara a las legislativas de octubre.



