El Gobierno nacional logró reducir de manera significativa los compromisos financieros que vencen a fin de mes y preparó el terreno para la próxima licitación de deuda pública. A través de una operación de conversión realizada este jueves, el Ministerio de Economía logró adjudicar un total de u$s 2.879 millones, lo que le permitió al Tesoro disminuir la carga de vencimientos de la semana entrante de $20,2 billones a $16,2 billones.
La convocatoria estuvo focalizada en el instrumento de regulación financiera TZV26 y el monto convalidado representó el 58% del Valor Nominal Original (VNO) en circulación de dicho título indexado al tipo de cambio oficial. En cuanto a la preferencia de los participantes del mercado, la mayor parte de las colocaciones se inclinó de manera contundente hacia las alternativas de corto plazo:
Letra dólar linked a julio: Fue el título más demandado de la jornada, concentrando un ingreso de u$s 2.561 millones, lo que representó el 89% del total rolleado.
Bono a diciembre de 2028 (TZVD8): Despertó menor interés entre los operadores financieros, alcanzando una adhesión de apenas u$s 318 millones (el 11% restante).

Demanda genuina de cobertura
Especialistas de la City porteña analizaron el comportamiento de los inversores institucionales en el mercado secundario. Desde la firma Adcap Grupo Financiero indicaron que este nivel de aceptación al canje expone que la búsqueda de estos activos no responde a una especulación de salto devaluatorio en el tipo de cambio minorista, sino que refleja una demanda genuina de cobertura cambiaria corporativa, en sintonía con la tendencia observada en los últimos meses.
Por su parte, analistas de Dhalmore Capital explicaron que la oferta de canje por el tramo corto sirvió para captar a aquellos inversores que realizan el roll-over habitual en cada licitación. Este mecanismo técnico les permite evitar el descalce o gap de tres días hábiles que suele producirse entre la fijación de la tasa de referencia A3500 y el vencimiento efectivo del bono originario. En tanto, la opción larga estuvo diseñada para quienes buscaban extender la duration de sus carteras, bajo la expectativa de que el Tesoro convalide algún tipo de premio o tasa real más atractiva para las obligaciones soberanas de largo aliento.
