Las acciones argentinas en Wall Street y Buenos Aires cerraron febrero con fuertes pérdidas: los ADRs cayeron 25% en el mes, mientras que el S&P Merval sufrió su peor desempeño desde septiembre de 2025, con una baja de 17,4% en pesos y 16,3% en dólares. En paralelo, el riesgo país volvió a subir, alcanzando los 570 puntos básicos, y los bonos soberanos registraron caídas generalizadas.
ADRs y Merval, en terreno negativo
En Nueva York, la mayor presión se observó en los ADRs de bancos, con Banco Macro y BBVA retrocediendo hasta 5,8% en la jornada del viernes, y acumulando una caída mensual de 24,8%. Entre las acciones locales, Banco Macro encabezó las pérdidas con -8,3%, seguido por Grupo Supervielle (-7,7%) e YPF (-7,3%), mientras que Bolsas y Mercados Argentinos subió 1,9%.
El S&P Merval cerró a 2.642.105,38 pesos, mientras que medido en dólares retrocedió a 1.793,54 puntos, marcando niveles mínimos de los últimos tres meses. La caída se generalizó en todos los sectores, reflejando la incertidumbre económica y financiera que atraviesa el país.
Bonos y financiamiento del Gobierno
En medio de la volatilidad, el Gobierno argentino logró colocar otros u$s100 millones en la segunda licitación del BONAR 27 (AO27), tras una primera emisión exitosa de u$s150 millones a una tasa del 5,89% sobre la par. El bono, con vencimiento el 29 de octubre de 2027, busca acumular divisas ante los vencimientos de julio por u$s4.200 millones.
El factor de prorrateo de esta segunda ronda fue del 28,74% sobre la demanda total, que alcanzó u$s348 millones, y la tasa de corte se ubicó en 5,89% TIREA y 5,74% TNA, por debajo de las expectativas previas del mercado. Según el economista Federico Machado, de haberse ampliado el cupo, el Gobierno podría haber captado hasta u$s498 millones a esa tasa, casi el doble de lo obtenido.
Resumen del mes
Febrero se cierra como un mes crítico para los mercados argentinos, con:
ADRs: -25% acumulado en Wall Street.
S&P Merval: -17,4% en pesos, -16,3% en dólares.
Riesgo país: 570 puntos básicos.
Bonos soberanos: bajas generalizadas, con excepción del AO27, que permitió financiamiento adicional al Gobierno.
El desplome refleja tanto la presión externa sobre los mercados como la tensión interna por la inflación persistente, el dólar elevado y la incertidumbre económica que afecta a los inversores locales e internacionales.
