El Banco Central informó que la base monetaria se contrajo 3,1% durante octubre, la mayor caída mensual en más de un año. El retroceso estuvo impulsado principalmente por el desarme de plazos fijos en pesos, en un contexto de creciente dolarización previo a las elecciones.
Según el Informe Monetario Mensual del BCRA, la base monetaria —ajustada por estacionalidad y a precios constantes— se ubicó en niveles equivalentes al 4,7% del PBI, acercándose a los valores registrados a mediados de 2025. En términos absolutos, la caída promedio fue de $1 billón, producto de una menor exigencia de efectivo y una baja en los depósitos a la vista.

El Banco Central destacó que la contracción se concentró en los depósitos a plazo fijo, que retrocedieron 2,3% en términos reales, la mayor disminución desde abril. La entidad atribuyó este comportamiento a la incertidumbre electoral y a una “elevada demanda de cobertura cambiaria”.
Como contrapartida, los depósitos en dólares del sector privado crecieron con fuerza y alcanzaron los US$35.105 millones, el nivel más alto desde la salida de la convertibilidad en 2001. Solo en octubre, aumentaron US$1.160 millones, reflejando el traspaso de ahorros desde el peso hacia la divisa estadounidense.
El fenómeno refleja una tendencia que se consolidó en los últimos meses: la preferencia de los inversores por activos dolarizados frente a la caída de tasas de interés en pesos, que hoy promedian 28,5% nominal anual en los principales bancos.
