El último informe de LatinFocus proyectó una inflación más persistente para 2026, con una suba de precios que se ubicaría en torno al 29% interanual. La estimación marcó una corrección al alza respecto de meses anteriores y reflejó una desinflación más gradual de lo previsto.
Los analistas señalaron que este ajuste en las previsiones respondió a la aceleración reciente de los precios, influida por la depreciación del tipo de cambio en 2025 y el impacto del encarecimiento de la energía a nivel global. Aun así, sostuvieron que la tendencia será descendente, aunque con menor velocidad.

En el plano cambiario, el consenso indicó que el dólar oficial mayorista podría ubicarse en torno a los $1699 en diciembre, dentro de un esquema de depreciación administrada. Este movimiento acompañaría la nominalidad de la economía, sin saltos bruscos en el tipo de cambio.
Para 2027, las proyecciones apuntaron a una continuidad en la baja de la inflación, que descendería a 18,7%, aunque todavía en niveles altos en comparación internacional. En paralelo, el tipo de cambio mantendría una trayectoria de ajuste progresivo.
En cuanto a la actividad económica, el informe estimó un crecimiento del 3,2% en 2026, impulsado por una mejora en las condiciones financieras, una buena campaña agrícola y mayor confianza tras el escenario político reciente.
Sin embargo, los especialistas advirtieron sobre riesgos que podrían afectar estas proyecciones, como la volatilidad internacional, la persistencia del shock energético y la dificultad para consolidar anclas que aceleren la baja de la inflación.



