La suba de casi 15% del dólar oficial durante julio comenzó a trasladarse a precios en los primeros días de agosto, aunque de forma parcial y moderada. Los relevamientos privados indican que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) tendría un piso del 2%, impulsado por ajustes en bienes regulados y productos con alto componente importado.

Según Equilibra, los precios generales aumentaron 1% en la primera semana, el mayor salto para un inicio de agosto desde marzo, mientras que Analytica registró apenas un 0,1% en alimentos y bebidas.
La consultora LCG detectó un 2% de alza en este rubro, tras cuatro semanas de desaceleración, y advirtió que la reciente escalada cambiaria podría frenar la tendencia a la baja de la inflación.
El Gobierno sostiene que no hay motivos monetarios para un incremento sostenido. “No hay déficit ni emisión”, remarcó el ministro Luis Caputo, y destacó que la apertura de importaciones y la baja demanda interna están conteniendo los precios. Sin embargo, las proyecciones de EcoGo prevén una inflación mensual cercana al 2%, con los alimentos trepando hasta 2,3% al sumar el consumo dentro y fuera del hogar.



