El último informe de la consultora LCG pone el foco en dos factores clave que podrían revertir la desaceleración de la inflación y encender las alarmas del Gobierno de Javier Milei. Este martes, el INDEC informó que la inflación de diciembre cerró en un 2,7% mensual, alcanzando un acumulado del 117,8% para 2024. Sin embargo, el análisis advierte que ciertos desequilibrios podrían desestabilizar este progreso.
El contexto económico actual
La inflación se redujo casi 100 puntos porcentuales en comparación con 2023, gracias a medidas como el anclaje cambiario, el equilibrio fiscal y la recesión económica. En respuesta, el Banco Central decidió bajar el ritmo del crawling peg, reduciendo las microdevaluaciones diarias del 2% al 1%.
A pesar de esta tendencia positiva, LCG señala que la inflación de enero podría ubicarse en torno al 2,5%, marcando un posible piso para los próximos meses.

Los riesgos de 2025
Según el informe, los dos factores que podrían generar un repunte inflacionario son:
Atraso cambiario
La reducción del crawling peg podría ser una herramienta efectiva para controlar expectativas, pero el nivel del tipo de cambio aún está rezagado. Además, las intervenciones del Banco Central en los mercados CCL y MEP generan incertidumbre sobre la evolución del dólar, lo que podría limitar el impacto de las medidas y demorar nuevos ajustes de tasas.
Fin de la recesión
Aunque la recesión ayudó a contener la inflación, el fin de este escenario podría provocar una mayor puja distributiva y desestabilizar los precios relativos. Según LCG, esto representa un desafío significativo en el camino hacia un régimen de baja inflación.

Proyecciones para 2025
El informe prevé una inflación del 33% anual medida a diciembre y un promedio del 40% anual, superando ampliamente el 18% estimado en el Presupuesto Nacional. Este escenario incluye una posible corrección del atraso cambiario hacia finales del año y un crecimiento económico moderado.
La estabilización inflacionaria sigue siendo el principal activo del Gobierno, pero los desequilibrios estructurales plantean desafíos críticos para mantener este progreso a largo plazo.
