El sistema financiero argentino sumó un nuevo recorte de tasas en los créditos hipotecarios ajustados por UVA, en un contexto de leve recuperación del financiamiento para vivienda. Las entidades privadas aplicaron reducciones que dejan los intereses entre 8% y 12,5% anual, según el perfil del cliente y la política de cada banco.
Los nuevos créditos permiten financiar hasta el 75% del valor del inmueble, con plazos de 15 a 30 años y montos que pueden superar los $300 millones. En la mayoría de los casos, se exige acreditar los haberes en la entidad o contratar servicios adicionales para acceder a las tasas más bajas.

En paralelo, el Banco Nación mantiene la tasa más baja del mercado, aunque con un reciente incremento de 1,5 puntos porcentuales, y concentra el 40% del financiamiento hipotecario del país.
Según datos del sector, en octubre se otorgaron USD 372 millones en préstamos hipotecarios, equivalentes a unos 5.000 créditos, el mayor número desde mayo de 2018. Especialistas advierten que el repunte podría moderarse en los próximos meses por la suba del dólar y mayores requisitos de acceso.



