El plazo fijo sigue siendo una de las herramientas preferidas por millones de argentinos para proteger sus ahorros frente a la inflación. Los bancos compiten ofreciendo las mejores tasas para captar depósitos, generando diferencias significativas entre entidades.
Cuándo conviene colocar un plazo fijo
Según Acosta, es recomendable cuando:
Se tiene un objetivo de corto plazo (30-90 días)
Se busca certeza en el rendimiento
Se prioriza bajo riesgo
La tasa ofrecida está cerca o por encima de la inflación esperada

Tasas de interés actuales
De acuerdo con el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la Tasa Nominal Anual (TNA) para bancos con mayor volumen de depósitos este viernes 13 de febrero se ubica entre 23% y 27%:
Banco Macro: 27% TNA a 30 días
Banco de la Nación Argentina: 25%
Banco Provincia de Buenos Aires: 25%
En términos prácticos, un depósito de $1.000.000 a 30 días con una TNA del 25% genera un interés aproximado de $20.000, siempre que se mantenga hasta el vencimiento.
Cuándo no conviene un plazo fijo
El principal riesgo del plazo fijo no es financiero, sino estratégico:
Si la inflación se acelera, el rendimiento puede quedar rezagado.
El dinero queda inmovilizado hasta el vencimiento, reduciendo la flexibilidad del inversor.
Alternativas al plazo fijo
Según Acosta, existen otras herramientas que pueden ser atractivas según el perfil del inversor:
Fondos comunes de inversión money market: liquidez inmediata
Fondos de renta fija de corto plazo: buscan optimizar la tasa con algo más de flexibilidad
Instrumentos ajustados por inflación (CER/UVA): priorizan cobertura ante subas de precios
Herramientas del mercado de capitales: permiten diversificar y pensar a mediano y largo plazo
El plazo fijo sigue siendo una opción segura, pero quienes buscan mayor rendimiento o flexibilidad pueden evaluar alternativas según su perfil y horizonte de inversión.

