La economía familiar llega a las elecciones del 26 de octubre en un momento delicado. Los ingresos siguen por debajo de los niveles del inicio del gobierno de Javier Milei, mientras que la morosidad y el endeudamiento alcanzan cifras históricas.
Según la consultora Equilibra, los trabajadores y jubilados acumulan en promedio una pérdida equivalente a dos meses de ingresos desde diciembre de 2023. Gran parte de esta merma se debe al aumento de las tarifas de servicios públicos, que superó el 500% en el AMBA, muy por encima de la inflación general.

El endeudamiento también crece: el 57% de las familias contrajo deudas en el tercer trimestre de 2025, muchas destinadas a cubrir gastos corrientes. Los préstamos y tarjetas representan más de un mes de ingresos promedio, mientras que los índices de morosidad alcanzan niveles récord.
El consumo masivo no logra recuperarse. Las ventas en supermercados y mayoristas caen, aunque aumentan en autoservicios independientes y canales digitales, reflejando un cambio en los hábitos de compra hacia gastos menores y comercios de cercanía.
Las proyecciones para fin de año no son alentadoras: la mayoría de los comercios espera que su actividad se mantenga igual o empeore, confirmando que salarios, deuda y consumo siguen presionando la economía de los hogares.



