El dólar sigue bajo fuerte presión cerca de $1.400, a pesar de la intervención del Tesoro de Estados Unidos, que compró pesos y liberó más de $2 billones al mercado.
La expectativa se centra en próximos anuncios, incluido un acuerdo comercial entre Argentina y EE.UU., y en la asistencia confirmada por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) de u$s10.000 millones para los próximos tres años.

El mercado mantiene la cautela ante la volatilidad cambiaria y las tasas de corto plazo, que superaron el 100% en caución y REPO. Analistas advierten que la incertidumbre preelectoral podría derivar en ajustes posteriores al 26 de octubre.
Incluso con la continuidad del esquema de bandas confirmado por el ministro de Economía, Luis Caputo, inversores evalúan dolarizarse a precios actuales como estrategia de cobertura frente a la posible devaluación.



