Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.100.267 para no ser considerada pobre en marzo de 2025, de acuerdo al último informe del Indec. El dato surge a partir de la Canasta Básica Total (CBT), que incluye además de alimentos, otros rubros como salud, educación, transporte e indumentaria, y que tuvo una suba mensual del 4%. Se trata del incremento más alto desde agosto del año pasado, cuando había trepado 4,4%.
La variación interanual de la CBT es del 42,3%, mientras que el acumulado en lo que va del 2025 alcanza el 7,4%.
En paralelo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide exclusivamente lo necesario para alimentarse y define la línea de indigencia, se disparó 5,9% en marzo, llegando a los $495.616. En febrero, ese mismo indicador se ubicaba en $468.107,72, por lo que el salto mensual es aún mayor que el de la canasta total. Según el organismo oficial, se trata del mayor aumento para la CBA desde marzo de 2024.

El informe fue publicado junto al índice de inflación de marzo, que marcó 3,7%, el dato más alto desde agosto, cuando había llegado al 4,2%.
Para estimar las cifras, el Indec utiliza la figura del "adulto equivalente", que permite calcular las necesidades de diferentes tipos de hogares. En marzo, una persona adulta necesitó $356.073 para no ser pobre y $160.393 para no caer en la indigencia.
Según estas mediciones oficiales:
- Una familia de tres personas necesitó $875.941 para estar por encima de la línea de pobreza, y $394.568 para superar la línea de indigencia.
- Una familia de cinco miembros debió contar con ingresos de al menos $1.157.239 para no ser considerada pobre, y $521.279 para no ser indigente.
La publicación del informe vuelve a poner el foco en el costo de vida y en cómo la aceleración de precios continúa afectando la capacidad de compra de los hogares argentinos, especialmente los de menores ingresos.


