Fue perfecto. Ocurrió un día, de un mes, de un año. Fue único. No había sucedido nunca y no volvió a pasar nunca más. Los que vivieron ese día no lo olvidaron jamás. Fue en Junín, en Mendoza. Fue en 1954. Hace justo setenta años.
La historia se podría comenzar a contar con el epígrafe de la foto de los diarios de la época o de las revistas Goles o El Gráfico.

“Parados, de izquierda a derecha:
Pato Cruz; Humberto Vano; César Vergelín; Hernán Coria; Negro Díaz; Hugo Paradero; Nene Vano; Juan Alarcón; Velázquez.
Agachados, de izquierda a derecha:
Pilo Gallo; Cacho Manzanares; Gabiola; Tito Manzanares; Puntano Funes; Martín Vergalín”.
La foto que mostramos, claro, tiene un fotógrafo. Es Hugo Rodríguez, que también es testigo de la historia.
“Esa es la primera división del Club Atlético Junín, que fueron campeones en 1954”.
Hugo se refiere a la Liga Rivadaviense, todavía organizadora de un certamen activo, intenso, histórico.
“En esa foto, en ese equipo, ya no queda nadie vivo”, dice Hugo.
Pero el campeonato de la primera no hubiera sido algo especial, porque el club de Junín ganó otros.
Lo que hace especial a 1954 es que, además de la primera, también se coronaron campeones de la Liga, la reserva, la tercera y la quinta división del Club Atlético Junín. Todas las divisiones.
Hugo Rodríguez es meticuloso, preciso para contar la historia. Entonces se ha encargado de confirmar que en 1954 el presidente del Club Atlético Junín era don Antonio Martínez y el tesorero Luisiño Gallego.
También que los consejeros en la Liga Rivadaviense eran el Zorro Funes y el Torero Luis Godoy.
El día que ganaron el campeonato, un domingo, como corresponde, hubo caravana en Junín.
“Todos salieron a la calle, fue una fiesta”, recuerda Hugo Rodríguez.
Fue una tarde gloriosa de un año inolvidable.
Hubo otros días de fiesta en Junín, otros buenos años, otros momentos de alegría, pero ninguno fue como aquella vez, en 1954. Hace setenta años, apenas.



