La Dirección de Defensa del Consumidor de Mendoza manifestó su preocupación por el aumento del sobreendeudamiento familiar, una situación que, según advirtió, refleja cambios profundos en la forma en que los hogares utilizan el crédito para sostener su economía cotidiana.

De acuerdo con el organismo, actualmente muchas familias ya no recurren a préstamos o financiamiento únicamente para adquirir bienes durables, utilizan esos recursos para afrontar gastos básicos como alimentos, medicamentos y servicios.
Este cambio ha generado un aumento sostenido de compromisos financieros que, en muchos casos, derivan en situaciones de insolvencia.
Según datos de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, en 2025 se registró un incremento del 76% en los procesos de quiebras personales, evidenciando la magnitud del problema y su impacto social.
La directora de Defensa del Consumidor, Mónica Lucero recordó que los consumidores cuentan con derechos fundamentales, como el acceso a información clara y condiciones transparentes en la contratación. Asimismo, se advirtió que eliminar aplicaciones de préstamos no extingue las deudas ni detiene la generación de intereses.
Frente a situaciones de endeudamiento complejo, la Dirección de Defensa del Consumidor recordó que ofrece asesoramiento gratuito y que no es necesario contar con un abogado para acceder a ese acompañamiento.

El organismo también promueve instancias de mediación con entidades financieras con el objetivo de facilitar alternativas que permitan reorganizar compromisos económicos y evitar posibles prácticas abusivas.
Desde el área explicaron que estas acciones forman parte de una estrategia orientada a brindar información a la ciudadanía, prevenir situaciones de vulnerabilidad económica y promover un uso más responsable del crédito.


