La intendencia de la ciudad santafesina de Venado Tuerto clausuró un supermercado que intentaba adulterar una tonelada de carne podrida para luego venderla. Gran parte de la mercadería en mal estado fue encontrada en las cámaras de frío del sector de panadería y repostería.
El intendente Leonel Chiarella declaró a la radio Cadena 3 que fue un vecino el que alertó sobre lo que ocurría en aquel negocio. "Decomisamos más de mil kilos de carne en mal estado, en descomposición, y que estaba siendo preparada para venderse al público", confirmó Chiarella.
Además, detalló que a la carne la estaban "lavando con cloro y lavandina, para sacarle el olor y el color verde que encontramos".
"No hay privilegios para nadie, con la salud de los vecinos no se juega", escribió más tarde el intendente en Twitter.
