La Quinta de Olivos se vio sacudida este sábado por la noche por una amenaza de bomba que obligó a desplegar un importante operativo de seguridad en los alrededores de la residencia presidencial. Pasadas las 21.30, las sirenas comenzaron a escucharse en la zona y varias patrullas de la Policía, junto a dotaciones de Bomberos, llegaron hasta el ingreso de la quinta.
En el lugar también trabajaron especialistas en explosivos, que arribaron con detectores y perros adiestrados para la búsqueda de posibles artefactos.

El episodio se produjo en un contexto de fuerte tensión política para el Gobierno nacional. Durante toda la jornada, el presidente Javier Milei permaneció en la Quinta de Olivos luego de la renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete, una salida que se concretó tras casi cuatro meses de polémicas y una creciente crisis interna en la administración libertaria.
La dimisión de Adorni generó un fuerte impacto político y llamó la atención la ausencia de un mensaje directo o una imagen de despedida por parte del mandatario hacia su ahora exfuncionario.

Mientras la incertidumbre política dominaba la escena nacional, la amenaza de bomba agregó un nuevo capítulo de tensión en la residencia presidencial, donde las fuerzas de seguridad realizaron un exhaustivo procedimiento para descartar cualquier riesgo y garantizar la seguridad del jefe de Estado y su entorno.
Hasta el momento, las autoridades no habían informado oficialmente sobre el origen de la amenaza ni sobre personas detenidas en relación con el hecho.
