La consultora Epyca advirtió que el Gobierno de Javier Milei no cuenta actualmente con “instrumentos sostenibles” para alcanzar el objetivo de que la inflación mensual “empiece con 0” en agosto, una de las metas planteadas por el Ejecutivo nacional.
Según el informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la actual estrategia económica se sostiene en tres pilares: el atraso del dólar oficial, el superávit fiscal y la contención de las paritarias, aunque remarcó que esas herramientas “no son sostenibles por sí solas en el mediano plazo”.
“La política antiinflacionaria del Gobierno no es solo ineficaz en sus resultados inmediatos, sino que carece por el momento de las bases para sostenerse en el tiempo sin costos crecientes sobre el empleo, los ingresos y la estabilidad macroeconómica”, sostuvo la consultora.
En ese sentido, el trabajo señaló que el denominado ancla cambiaria funciona actualmente como mecanismo de desaceleración de precios, aunque alertó sobre el creciente atraso cambiario. “Un tipo de cambio nominal contenido opera como mecanismo de desinflación, pero acumula atraso real de manera insostenible”, indicó el informe.
Respecto al superávit fiscal, Epyca afirmó que el Gobierno lo convirtió “en un fin en sí mismo”, con poca capacidad de reacción ante eventuales shocks externos y con impacto sobre la inversión pública y el gasto social.
En cuanto a la política salarial, el reporte remarcó que las paritarias negociadas por debajo de la inflación pasada afectan el consumo interno y profundizan la caída del salario real.

La consultora también analizó el desafío de reducir la inflación mensual desde niveles cercanos al 3% hasta menos del 1% en apenas cinco meses. El informe recordó que entre 2017 y marzo de 2026 la inflación promedio mensual fue de 4,4% y que, en casi diez años, solo hubo un mes con un índice inferior al 1%.
Además, el escenario aparece condicionado por el comportamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que continúa presionado por aumentos en tarifas públicas y transporte, sectores que mantienen subas superiores al promedio general.
A esto se suma el contexto internacional marcado por el conflicto en Medio Oriente, que podría generar nuevas tensiones sobre los precios y el mercado cambiario.
El rol del dólar en la estrategia antiinflacionaria
Otro de los puntos centrales del análisis es el papel del dólar oficial como herramienta para contener la inflación. Según los especialistas, buena parte de la desaceleración observada durante 2024 estuvo sostenida por un tipo de cambio administrado.
Sin embargo, advirtieron que el atraso cambiario podría profundizarse durante el segundo semestre del año, especialmente cuando disminuya el ingreso de divisas provenientes de la cosecha.
En este contexto, el principal desafío del Gobierno será demostrar que la baja de la inflación puede consolidarse sin profundizar el deterioro de la actividad económica, el empleo y el poder adquisitivo de los salarios.



